|  La biblia |    Evangelio Diario  |    Catequesis   |   Pastoral   |   Oraciones   |   Reflexiones  
   
           
   
IDENTIDAD
   
           
 
Nuestro Instituto nace en la Iglesia por la fuerza del Espíritu con la entrega generosa de María Ana Mogas Fontcuberta, inspirada en la espiritualidad de Francisco de Asís, para cooperar en la Misión Salvadora de Cristo y hacer presentes, en el mundo los valores del Reino.
Viviendo el Evangelio en actitud constante de conversión, nos consagramos en la Iglesia para seguir a Cristo.
 
En CASTIDAD POR EL REINO, como don del Padre, por el que:
- Ofrecemos a Cristo la riqueza de nuestro amor, al servicio de los hermanos
- Proclamamos que el Reino de Dios llena nuestras aspiraciones
     
En POBREZA EVANGÉLICA, que supone:
     
  - Confianza en Dios providente, "Todo bien, Sumo Bien".
- Disponibilidad de nuestro ser en actitud de servicio.
- Compartir solidariamente lo que somos y tenemos.
- Someternos a la ley del trabajo.
- Austeridad en los bienes materiales.
     
En OBEDIENCIA RELIGIOSA, por la cual:
     
 
Ofrecemos a Dios libremente nuestra propia voluntad y aceptamos realizar sus planes.
- Nos abrimos a la comunicación y al diálogo.
- Discernimos personal y comunitariamente las exigencias del Espíritu.
- Aceptamos la última decisión de quienes, entre las hermanas, ejercen el servicio de la autoridad.
- Estamos dispuestas a desempeñar la misión del Instituto donde este nos envíe.
     
En FIDELIDAD A LA IGLESIA, desde nuestro carisma Congregacional:
- Aceptando su doctrina
- Respondiendo a sus necesidades
En COMUNIDAD DE HERMANAS, convocadas por el Señor:
     
 
- Aceptamos a cada hermana como don de Dios
- Vivimos en comprensión, perdón y caridad mutua, haciendo realidad nuestro lema "AMOR Y SACRIFICIO"
- Nos ayudamos a dar una respuesta fiel y gozosa a la llamada
- Compartimos nuestra fe, misión y proyecto de vida
- Nos abrimos a la fraternidad universal considerando hermanos a todos los hombres y a todos los seres de la naturaleza.
     
NUESTRO ESTILO DE VIDA, está sintetizado en:
     
 
- ALEGRÍA, porque hemos descubierto que nuestra vida está animada por la presencia gozosa del Epíritu
- PAZ, fruto de la experiencia de Jesús Resucitado que nos pacifica y mueve a construirla en quienes nos rodean
- HUMILDAD, porque descubrimos que nuestros dones los hemos recibido gratuitamente
- CARIDAD, como expresión del Amor del Padre, manifestado en Cristo.